Manuel Usandizaga Calparsoro
Manuel Usandizaga Calparsoro

El cálculo de la duración del embarazo parece un asunto sencillo. Hay que fijar la fecha del principio y la del final y contar los días que median entre las dos. Sin embargo el asunto es un poco más complicado y la consecuencia son errores en ese cálculo. El día que se acaba el embarazo es fácil de averiguar, pero los problemas surgen al decidir el día que empieza el embarazo. Podríamos elegir el día de la ovulación, el de la fecundación o el de la implantación del embrión en el útero materno, pero todas estas son fechas que habitualmente no podemos establecer con seguridad. En ocasiones excepcionales sabremos cuando haya sido el coito fecundante, pero lo que siempre podemos saber es la fecha de la última regla (FUR).

 

Aceptando como principio del embarazo la fecha de la última regla, si comprobamos en miles o decenas de miles de gestaciones, cuánto tiempo pasa hasta el día del parto, nos encontramos con que la media, la moda y la mediana son 280 días o 40 semanas. Es decir que el promedio de duración son 280 días, el día en que más partos se observan es el 280 después de la FUR y ese mismo día la mitad de las mujeres habrá dado a luz y la otra mitad seguirá esperando.

 

Como es lógico, al aceptar que el embarazo empieza el día de la FUR estamos hasta cierto punto engañándonos, porque desde luego ese día ninguna mujer está embarazada. Lo que hacemos es aceptar que tendrá ciclos menstruales de 28 días y que la ovulación ocurrirá dos semanas después de la FUR. Con miles de casos estaremos muy cerca de la exactitud, pero caso individual a caso individual, un retraso en la ovulación nos hará cometer errores en el cálculo de la fecha probable del parto (FPP). Además hay que tener en cuenta la variabilidad de los procesos biológicos. Por ejemplo, conocemos con precisión la estatura promedio de los españoles nacidos en un año determinado, pero no lo que mide un individuo concreto.

 

Si el parto ocurre entre 37 y 42 semanas después de la FUR hablamos de un parto a término. Antes tendríamos un parto prematuro y más allá de las 42 semanas la denominación sería la de embarazo prolongado. Precisamente al retrasarse el parto sería cuando empezaríamos a cuestionarnos si empezar a contar la duración del embarazo a partir de la FUR es realmente una buena idea. Afortunadamente, hoy en día las ecografías al principio del embarazo nos suelen sacar de dudas.

Versión para imprimir Versión para imprimir | Mapa del sitio
© Manuel Usandizaga Calparsoro